El árbol crece donde no hay suelo. Sus raíces no se sostienen en tierra firme, sino entre fragmentos suspendidos, luz y vacío. No hace falta tenerlo todo resuelto, ni sentirse completamente seguro, para seguir creciendo.
Las raíces son el pasado: personas, decisiones, errores, heridas y aprendizajes. Algunas se pierden en la oscuridad y no vuelven. Otras, lentamente, se convierten en luz. Todo lo que alguna vez pareció caos termina alimentando algo mayor.
El camino que lleva hasta el árbol nunca es recto. Atraviesa niveles, mundos y fragmentos suspendidos antes de llegar. No estás perdido solamente porque tu camino no sea recto.
Cada isla es una etapa de la vida. Algunas fueron necesarias, otras pudieron parecer equivocaciones, algunas quedaron abandonadas y otras jamás fueron exploradas. Todas existen como posibilidades dentro de una historia mucho más grande.
Las aves son lo que hay que soltar: versiones antiguas de uno mismo, miedos, expectativas, relaciones y hasta sueños que tuvieron que morir para que otros pudieran nacer.
La luz aumenta hacia arriba, pero la copa sigue creciendo fuera de lo visible. No hay un punto de llegada. BECOMING no representa llegar: representa todo lo que sucede mientras te estás convirtiendo en aquello que todavía no eres.